Consejos que debemos tener en cuenta en una entrevista de trabajo:
Imagen y Apariencia
Tienes que sentirte cómodo/a con tu aspecto físico y con la ropa que te has puesto. Elige tu vestuario un día antes, te ayudará a ganar tiempo y a visualizar imprevistos con anterioridad.
Es importante que acudas solo/a: Sin apoyo emocional de ningún familiar o amigo. Porque no te hace falta, estás seguro/a de tus posibilidades.
Prepárate el material que necesitarás llevar a la entrevista: currículum vitae, cartas de empresarios o recomendaciones, certificados de tus trabajos, copias de los títulos... Sólo lo imprescindible y bien organizado.
Recuerda:
Vestimenta siempre adecuada con la filosofía de la empresa.
Nunca estrenes ropa o zapatos para acudir a una entrevista de trabajo.
No lleves puestas las gafas de sol durante la entrevista.
Puntualidad
Intentar estar en el lugar en el que se va a realizar la entrevista 5-10 minutos antes de la fecha prefijada. Debe dar la impresión de que es la cita más importante del día. De esta forma tendrás tiempo para serenarte, y causar una impresión previsora.
Piensa en el medio de transporte que utilizarás para acudir a la entrevista y calcula el tiempo necesario.
Recuerda:
Si nos retrasáramos por cualquier motivo, tendríamos que contactar con la empresa y justificar el retraso o la no comparecencia con argumentos sólidos y justificables
Qué decir y Cómo (Comportamiento verbal durante la entrevista)
Prepárate una pequeña explicación, para presentarte del modo más favorable, sin necesidad de repetir tu currículum. Cita sólo los títulos más destacados y la experiencia con más relación al puesto de trabajo solicitado.
Prevé las preguntas que te pueden realizar, ya sean personales o profesionales. Prepara las respuestas a dar: Procura no caer en contradicciones: Di la verdad.
Escucha activamente. Trata de entender, captar y ver lo que se está diciendo implícitamente.
Cuando lo creas oportuno y encuentres el momento, interviene haciendo preguntas o comentarios. Crearás una situación más cómoda y evitarás que al entrevistador le dé la impresión de que está soltando un monólogo.
Habla con claridad, vocalizando y lo suficientemente alto como para que te entiendan.
Cambia el tono y enfatiza en los aspectos que consideres más interesantes de tu personalidad y de tu historial.
Utiliza un tono de voz agradable, ni bajo ni alto.
No tutear al entrevistador, a menos que él lo indique expresamente.
Vocabulario: A la hora de enfrentarse a una Entrevista de Trabajo hay palabras que debemos emplear y hay otras que es mejor no emplear debido a las connotaciones que pudieran tener y a la importancia que el seleccionador pueda darle.
No utilizar jergas. No suponer nunca que el entrevistador es un amigo. Tener presente siempre que es un profesional con un objetivo: seleccionar al candidato más adecuado.
Cuando se hable de la familia o vida social, hay que procurar dar una imagen satisfactoria. No entrar en detalles.
No preguntar el motivo de las preguntas que se hacen.
Asiente durante la conversación con monosílabos, ya que es una manera de demostrar que sigues lo que te están diciendo. Acompaña estas pequeñas intervenciones con gestos de afirmación o de negación.
Demuestra estar seguro de tus contestaciones.
Deja claro el interés por el empleo.
No critiques a nadie, especialmente a tu anterior jefe o compañeros.
Recuerda:
El entrevistador es el que lleva la iniciativa de la conversación. Debemos recordar que en una Entrevista no debemos hablar todo el tiempo, el 75% del tiempo es para nosotros, pero el otro 25% es para el entrevistador, no debemos hablar atropelladamente, sin dejar opción a que el seleccionador organice la entrevista.
No “ supliques el trabajo, expresa interés por él.
Cómo actuar, qué hacer (Comportamiento no verbal durante la entrevista)
No fumes ni mastiques chicle: Mientras esperas que llegue el momento o durante la entrevista. Fumar, además de estar prohibido en los lugares de trabajo, denota dependencia, nerviosismo y poco control de tus emociones.
Una vez hayas entrado el lugar de la cita, espera a que el entrevistador te extienda su mano y te invite a tomar asiento. Procura dejar tus pertenencias a un lado, lo importante es que no perturben la conversación e invadan el espacio visual y físico del entrevistador.
Mantén contacto ocular con tu interlocutor. Con este simple gesto, demuestras que le estás atendiendo. No desvíes la vista ni mires hacia abajo o desvíes la mirada hacia los objetos del entrevistador cuando te esté hablando.
Procura sonreír de forma natural.
Pon atención al lenguaje corporal. Las expresiones faciales, gestos, postura del cuerpo y movimientos a menudo son indicios de las actitudes y sentimientos que tenemos.
No juegues con objetos, ni te distraigas mirando lo que hay en la sala.
Recuerda:
En una entrevista de trabajo, mantener la compostura es fundamental. Esa actitud implica tanto estructurar bien el discurso oral como saber escuchar, una cualidad que cada vez más se valora como de gran importancia.
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